Fue maestro de educación física y pensó que ya lo había logrado.
Hasta que la realidad le habló claro: el sueldo no alcanzaba… y ese no era su sueño.
Ahí empezó el verdadero camino: cambiar su mentalidad, su entorno y su destino. Entendió que la estabilidad no siempre es libertad.
Cuando el dinero no alcanza, nace una pregunta: ¿Y si mi historia puede ser otra?